He leído una noticia (por llamarle de alguna manera) en Montevideo.com que me ha dejado a rombos!
Resulta que unas cuantas discotecas argentinas, han tenido la idea de promocionar sus locales de una forma un tanto diferente: sorteando entre las chicas que pagan sus entradas, una cirugía de implante mamario. Sísi, como leéis, ahora en esas discotecas, además de bailar y tomarte unos traguitos, las chicas tienen la posibilidad de ganarse tetas nuevas (por el precio de una entrada de entre 5 a 15 euros)!!
No sé bien por dónde agarrar esta noticia, pero obviamente, que sorteen una operación como quien compra un numerito en el almacén de la esquina para ganarse la canasta navideña, me parece además de frívolo, altamente peligroso.
El impacto de cualquier operación de estética es importante, por lo que debiera ser un tema muy serio, un tema para meditar, sopesar con calma las consecuencias, y hasta para conocer posibles complicaciones.
Lo peor, es que parece que esta iniciativa ha tenido tal éxito, que se comienza a repetir por muchas partes de la geografía argentina.
Y yo que tenía una amiga (a los 20 y pico), que primero fue al sicólogo para ver si le afectaría positivamente ‘limarse’ la nariz…
(Iba a poner una imagen para ilustrar esta entrada, pero me temo que no lo amerita. Mejor os dejo el enlace de la Federación Española de Cáncer de Mama, que sí me parece importante)