Paseándome por el blog de Jubilado, me entero de la lucha que está manteniendo Lamima, para hacer valer los derechos de su hija.
Ainhoa tiene acondroplasia, y para poder recibir educación escolar, según un informe psicopedagógico (posterior a una larga evaluación) se recomienda su escolarización en la modalidad de integración durante el curso 2007/2008. Como Ainhoa es pequeñita, necesita de ciertos cuidados (sugeridos también en el Informe): un mismo maestro durante todo el año (que beneficia aspectos de su seguridad), adaptaciones de equipamientos (silla, aseo), etc.
En la web del Ministerio de Educación, hablan sobre el “Alumnado que presenta necesidades educativas especiales“ y en el apartado de “Recursos de los centros” se expresa:
“Las Administraciones educativas promueven programas para adecuar las condiciones físicas, incluido el transporte escolar, y tecnológicas de los centros y los dotan de los recursos materiales y de acceso al currículo adecuados a las necesidades del alumnado que escolariza, especialmente en el caso de personas con discapacidad, de modo que no se conviertan en factor de discriminación y garanticen una atención inclusiva y universalmente accesible a todo el alumnado.
Los centros educativos existentes que no reúnan las condiciones de accesibilidad exigidas por la legislación vigente en la materia, deberán adecuarse en los plazos y con arreglo a los criterios establecidos por la Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal, y en sus normas de desarrollo.”
El tema es que luego de una semana y pico de comenzado el ciclo escolar, en el Colegio todavía no han modificado absolutamente nada, para la integración de Ainhoa y otra compañerita.
No conozco a Lamima, pero me gustaría enviarle un abrazo solidario, y el sincero deseo de que su hija, como tantos otros niños, puedan recibir una educación escolar digna y acorde con sus circunstancias y necesidades, de manera que se logre cierta igualdad, y se minimicen algunas de las diferencias.
Es su derecho.
September 19th, 2007 at 5:49 pm
Gracias por la referencia y por la solidaridad con LaMima, mañana en una reunión nos veremos personalmente y nos dirá que tal le van las cosas a su hija Ainhoa.
September 19th, 2007 at 6:07 pm
Por nada Jubilado. Ya nos contarán luego de la reunión. Ojalá que exista algún avance en el tema, porque por lo que comentó Lamima, en cuanto al mobiliario, no son tan difíciles las adaptaciones (con el tema del maestro fijo, ya no sé).
Un beso.
October 6th, 2007 at 7:20 am
Mil disculpas por no haber dejado en su momento una nota de agradecimiento a este atento artículo: un millon de gracias por tu sensibilidad con nuestro problema.
Lo cierto es que la solución está tardando y se me está acabandola paciencia pero intentaré, por el bien de mis hijos y de Ainhoa en concreto, mantener la sangre fría seguir dando “la vara” hasta que lo consiga.
En el tema de la profesora ya nada se puede hacer, la que le ha tocado es muy agradable y dispuesta así que voy a confiar en tener la misma suerte con las que vayan viniendo en próximos cursos.
Lo que no tiene nombre es la dejadez en la imprescindible adaptación del mobiliario…una pena.
No me quiero extender: ante todo repetirte mi agradecimiento. Un beso.