Hoy es de esos días que te tocan de no se qué forma, que irremediblemente te vuelcan para adentro (ya ves Solecica, a veces escribo cosas personales).
Comienzo mi mañana con mi cafetito, leyendo correo y blogs amigos, maquillándome y fumando el primer cigarrito, todo en simultáneo (por un tema de tiempo y porque me cuesta mucho hacer una cosa por vez).
En eso estaba cuando me encuentro con un post de Javi de El Ventanuco (perdón rey por tomarlo prestado), donde veo con cifras e imágenes (véanlas por favor), una verdad que todos conocemos, aunque nos queramos marear bobamente con eso de que “la vida es un carnaval” (¡cómo odio esa canción!).
Dice Javi: “con lo que gasta una familia media estadounidense en comer en una semana, una familia de Chad podría alimentarse durante 5 años“ , y si miramos la cifra americana es: 341 dólares.
De inmediato me he puesto a buscar información sobre los gastos de alimentación en España, llegando a un completo informe del año 2006 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Luego de bucear un poco entre la paja de datos, veo que el gasto per capita/persona/año en estas tierras ibéricas es de 1355 €, que si multiplicamos por una familia de 4 integrantes, y dividimos por meses y semanas, nos da un total de: 112,91 € semanal, que he de decir, por mera observación de lo que compran las señoras en el mercadillo, presumía bastante más alto. ¡Y ni hablemos de las épocas navideñas!
Así, con la vergüenza instalada en algún costado, salgo camino del trabajo. Un señor con muletas, que le faltaba una pierna (y que le costó demasiado subir las escaleras del bus), al pasar el bono por la maquinita, ésta le avisa con un pitido que se le ha acabado. El señor comenta un poco sonrojado, que no traía dinero. Así es que finalmente, tras dudarlo e incomodar un buen ratito al hombre y a todos los demás que esperábamos, el conductor con mala cara y voz enojada (vaya a saber uno por qué frustraciones mañaneras) le dice de tremendo mal modo, como para dejarlo en evidencia: “pase pase”.
Casi peor fue ver cómo tuvo que llegar hasta mitad del autobús, para que un chico se parara y le dejara el asiento. Pero, carajo!! ¿tanto nos cuesta sensibilizarnos con el prójimo?
Más avergonzada aún de mi condición deshumana, me pongo los auriculares para emborracharme con musiquitas guapas, y no sé yo, creo que a veces existen las señales. Sí, porque, ¡mirá que elegir justo hoy a esas tres guitarras maravillosas (gracias Gusti) y ese “Mediterranean sundance” en vivo, que cuando termina siempre me hace llorar.
Seguramente es lo que necesitaba (y eso no me avergüenza).
(A veces pienso que los días OB, son una excusa necesaria. Porque ser/estar más sensibles, hasta egoístamente es necesario)
June 5th, 2007 at 2:22 pm
Que pena, cada vez estamos más deshumanizados.
Pobre señor, acabo de llegar de cenar y me has puesto tristona con la historia…
Y los autobuseros aveces son de un maleducadooo, ejem ejem
Besotes Reina y aquí me tienes para sonarte los mocos te cedo una manga de mi camiseta :-p
June 6th, 2007 at 1:45 am
Sí, no es nuevo, pero recordar lo poco que nos importan los demás, siempre jode.
Y en el tema de las miserias o discapacidades, más. Parece que sólo podemos ponernos en el lugar del otro, cuando lo estamos (nos cuesta imaginar en ese sentido).
Reina mía, la de historias que tengo con los conductores de buses, jajaaa, ¿no te conté ya lo del conejo?
Gracias por la manga, jeje, porque pañuelitos desechables no tenés?
Besos!
June 6th, 2007 at 8:28 am
El mundo cada vez es más extraño, más grato y más ingrato, más solidario y más insensible… los extremos crecen, se estiran, y el día menos pensado harán saltar todo por los aires. O no. Ya veremos…
June 6th, 2007 at 4:09 pm
no!! yo no tengo pañuelitos!!
Soy de las que se lo compran todo en el dia y escatimando nena, que con el sueldito que tengo…
En mí una cena con “la gula del norte” es todo un acontecimiento, además todo me lo gasto en ocio y alcohol para que te iba a mentir.
Besos!!
June 7th, 2007 at 6:28 am
Sí Javi, lo de los extremos es cierto, y que saltaremos por los aires, lamentablemente, también!
Lo que no deja de ser una gran cagada!!
Almu, pero si los pañuelitos te salen más baratos que el jabón y el agua que usás para lavar la camiseta, jajaaa!!
Besos a los dos!
June 7th, 2007 at 8:50 am
Ay, querida audiencia!, no deambulo por estos lares con el objeto de pronunciarme acerca de la plebe necesitada, de los que carecen de algún miembro con el único fin de mendigar asiento o palabras condescendientes en los urinarios públicos, no. Qué incómodos son los niños tercermundistas que ansían dádivas y golosinas por aquellos países calurosísimos-calurosísimos!. Qué dificultad para portar el traje impecable por la medina de Marrakech!, no quisiera imaginarme en Chad con más de 300 dólares, qué barbaridad!.
A lo que yo entro es a lo del pañuelo, reinas. Cómo osas, primorosísima Bibiana, a hablar de cosas desechables. Y la Almudena esa, qué vulgar!, con la manga y todo. Que una es un poco puta (o mucho, digo yo), pero siempre he sabido sofisticarme con pañuelos de tela.
Ala, ósculos.
June 7th, 2007 at 9:22 am
Y lo más triste es que cada día somos más y más insensibles, bleh el ser humano se va al cuerno.
June 8th, 2007 at 12:47 am
Vene sos tremenda ché!!! (hay que leer con pies de pluma pa entenderte el humor morocha!)
Reina, usted porque es una pitiminí con su nariz, pero quién carajo lava los pañuelos de tela??? Jajaa, sería como usar pañitos en vez de comprensas
Jaurne querida, hay días en que siento que las personas somos el peor bicho, pero después voy y recibo algo mágico, y vuelvo a creer…¿el tema será que tenemos la misma capacidad para amar/odiar y todos los opuestos posibles?
Besos!