Si hay una cosa que reconozco me molesta comprar de la lista de imprescindibles de cualquier hogar, es el papel higiénico. Ni siquiera me molesta la lejía o el quitagrasas, pero ese papel que termina en el “water”, o que con mejor suerte se transforma en pañuelito desechable, me resulta incómodo.
En esos pensamientos tan profundos estaba el otro día, cuando me percato de lo que decía la bolsa de 12 rollos recién comprada en Mercadona: “20 metros por rollo, 163 servicios por rollo”. Acto seguido, como no me manejo nada bien con el cálculo oral, agarro la calculadora y descubro que cada servicio equivale a 12 cms., sí, exactamente ese cuadradito precortado, que ni como Kleenex sería suficiente.
Me río, no puedo pensar que le llamen servicio a 12 cms., y también me siento un poco ridícula de simplemente haber reparado en ésto, y cómo no, de hacer tales cálculos.
“Las señales, las señales”, dicen muchos, y yo hasta me lo creí luego de leer las brillantes ideas que tiene la cantante Sheryl Crow respecto del dichoso papelito.
Sheryl, que nunca me ha caido muy simpática (la conocí con la floja versión de D’yer Maker de Led Zeppelin), es una militante fervorosa en temas como el Calentamiento climático, la deforestación, etc., y está realizando una gira en Estados Unidos con Lauri David, para sensibilizar en cuanto a ecología y medio ambiente. Todo ésto me parece muy comprometido, de agradecer, tanto, que puedo hasta olvidarme de la cantante queguapasoy seudo rockera.
¿Y qué tiene que ver todo ésto con el rollo de 20 metros? Pues mucho. En su página web, Crowe expresa unas ideas, según ella, “dignas de ser investigadas”, para que todos colaboremos de una manera cotidiana y sencilla, y frenar la tala de bosques. Por ejemplo, opina que se debiera limitar el uso del papel higiénico a un cuadradito por vez.
También ha diseñado unas camisetas con mangas desmontables, que servirían para limpiarse la boca, vamos, mangas-servilletas (¿lo próximo será volver a los pañitos para la regla?).
Ahora, yo me pregunto, además de conservar los árboles, ¿debemos cuidar del agua, no? ¿Cuánta agua más necesitaremos si intentamos higienizarnos con un cuadradito de 12 cms.? ¿Y lavando el súper invento de las mangas-servilletas?
No sé si me explicaré bien, pero es que a mí me parece que todos estos importantísimos temas medioambientales, no se solucionan solamente reduciendo un poquito el papel que usamos, ni cambiando los electrodomésticos. Obviamente tiene que haber una voluntad política de los gobiernos de los países megadesarrollados, y eso, lamentablemente no parece tan fácil (antes seguramente podríamos adaptarnos a los 12 cms., por complicado que parezca).
Por último, y esta idea sí me parece muy buena, la cantante propone realizar un reality, donde el ganador sea quien viva en mayor armonía y respeto con el ambiente.
Esta entrada no tengo claro si debo publicarla en Llorá o en Habitaquo (el blog de posicionamiento), pues va un poco de la percepción desmedida que tiene la gente, en cuanto a los poderes de Google.
Resulta que hace un rato, me colgué un poco a ver esta serie policial “Génesis, en la mente del asesino“, de la Cuatro. La serie en sí me parece similar a todas la de su estilo, capta la atención, pero está lejos de un guión original, o una historia interesante. Sin ser cinéfila ni entendida, comprendo que todo es demasiado previsible.
Pero lo que llamó mi atención enteramente (además de ver al jefe de la investigación comiendo hojas de lechuga con sal, sisi, en España), fue que para resolver el caso de hoy, que trataba de una carnicería en donde se habían realizado muchos asesinatos (la trama iba de Snuff movies), la policía hace una búsqueda en Google de : carnicería torre…(lugar de un pueblo, creo), lo que le dá 17 resultados de carnicerías.
Como eso es muy engorroso pa empezar a investigar, vuelven a hacer una búsqueda, pero cambiando carnicería por matadero, y el todopoderoso Google le dá un sólo resultado, por lo cual, rápidamente sale todo el equipo policial para ese matadero, que obviamente era el indicado.
No deja de ser gracioso pensar que la policía nacional haga sus búsquedas en Google para resolver casos, pero para aquel que entienda un poquitito de posicionar webs en buscadores, sabrá que las carnicerías que aparecen en Google, serán las que más se lo curren en posicionar, desde luego no van a estar todas las que existen (hay webs de carnicerías que no las indexa Google, y otras empresas cárnicas que ni siquiera tienen web).
Dice mi amigo Coco, que de Google conoce un montón: “A veces se habla de la cantidad de paginas que tienen indexadas los buscadores pero nunca se habla de cuantas paginas no tienen indexadas, ni de la proporcion entre un numero y otro.”
Teniendo en cuenta ésto, lo de hoy, seguramente es una pifia de la serie Génesis. Porque ¿a quién le puede parecer tan fiable Google, como para resolver un caso policial?
Con mi amiga Sol, compañera de vida, caminos y cafés mañaneros, solemos tener largas charlas sobre cualquier tema que llame mínimamente la atención de alguna. Eso puede ser desde el precio de los pisos, a las nostalgias de tango, el tema de las papeleras, políticas de un lado y el otro y más acá, nuestros amores pasados, las músicas tan diferentes que escuchamos, y hasta la preñez de las gallinas!!
Pero hay temas a los que, seguramente por nuestra condición femenina, de “treinta y pico”, con algunas experiencias de pareja y otros tópicos, solemos recurrir en más de una ocasión (y las hay muchísimas, lo juro): las relaciones con los divinos hombres, tan adorablemente íntimos, como ajenos a veces.
Y hoy es uno de esos días. Luego de largo rato y pretendidas elucubraciones, hemos llegado a una conclusión muy importante en nuestro “arreglar el mundo con amor”: lo que necesitan las mujeres son Hombres evolucionados.
Al instante nos miramos y nos reimos, ninguna había pensado lo mismo en cuanto a lo que, imaginábamos, entenderían los hombres con estas dos palabras.
Y es aquí cuando nos propusimos, en una irrespetuosa intención de hacer un estudio casi sociológico, preguntarle a todo ser masculino de nuestro entorno, qué pensaban que era un Hombre evolucionado.
Me pareció una buena pregunta para hacer por aquí, jeje, aprovechándome de que la mayoría de mis paseantes conocidos sois chicos:
¿Qué entienden ustedes por HOMBRE EVOLUCIONADO?
Esto está abierto, obviamente, para opiniones de chicas, y podemos extender el estudio
Actualizo (domingo 22/4): el pretendido estudio-encuesta continúa esperando opiniones. Haremos un re-cuento en unos días!
Si bien la locución suena rioplatense, no he podido descubrir de donde procede esta publicidad del traguito natural. De cualquier forma, me pareció simpatiquísima.
Terminaron las pequeñas vacaciones, que en mi caso fueron buenas, aunque con más agua de la deseada (nos obligó a volver de la acampada). Pero el regreso no está mal, mis rutinas me gustan! Así que tengo que ponerme al día y visitar a todos los blogs amigos!
Les cuento que además de descansar y compartir con mis queridos (algunos), estuve (y estoy) bastante entretenida con un nuevo reto llamado Habitaquo.
Para los que se pasean por aquí hace un tiempo, ya saben que me encantan los asuntos SEO, es decir, todo lo que tiene que ver con el Posicionamiento de webs en los buscadores. Por eso he participado en un Concurso hace unos meses, Compuntoes, en el que no me fue mal (2º puesto en Yahoo) y en el que me ayudaron divinamente muchos de ustedes.
Para los que vienen de menos tiempo por nuestra casa, les cuento que los concursos de posicionamiento consisten, básicamente, en la elección de una palabra (inexistente, para que nadie corra con ventaja) y una fecha límite. Para ese día en cuestión, la web que esté primera en Google o Yahoo o Live (según el concurso), será la ganadora.
En esta ocasión el concurso lo organiza la gente de HazRuido.com y el término que debemos posicionar es “habitaquo“, o sea, debemos lograr que al buscar esa palabra en Google, nuestra web sea la primera en el ranking.
Pero lo mejor de este juego es que esta vez participo con más gente, amigotes en los que confío plenamente: Cocososo, Raismave y Spacebom.
Creo que hemos formado un buen equipo de trabajo o una efectiva cooperativa SEO, pues al día de hoy vamos estupendamente, nuestro habitaquo es 1º en Google (habrá que mantenerlo hasta el 23 de mayo).
Supongo que iré contando por aquí las evoluciones del Concurso, pero en todo caso, prometo no dar mucho la vara
Dicen desde la Escuela que “entre 1992 y 2001 se desterraron más de seis mil términos del Diccionario de la Real Academia Española“.
A los efectos de salvar de alguna forma esas palabras, han creado una web: www.reservadepalabras.org, donde vivirán por siempre las más votadas por los internautas, aunque desaparezcan de la RAE.
Si quieren salvar algún vocablo, deben pasarse por aquí.
Así, rápidamente, no se me ocurre ninguna, o muchas, pero creo que tienen que ver más con americanismos que con palabras en desuso. Acá encontré una web donde listan muchas palabras que aseguran se usan poco.
El otro día hablábamos de censura en internet, un poquito en broma. Pero lo que acabo de leer hoy, de jocoso tiene poco.
Parece ser que “El ojo de Guadix”, un blog perteneciente a Windows Live Spaces, ha sido baneado, vamos, censurado en toda regla.
Pero lo que más llama la atención y tiene indignado a mucho blogger, es el motivo. Juzguen ustedes mismos: la razón no es otra que haber publicado esta bella foto de mamá con bebé, que además fue ganadora en un concurso de fotografía de un hospital, sobre el tema “la lactancia materna”:
¿Es que a álguien le parece indecente o pornográfica esta imagen?
Sinceramente, donde yo veo el problema, es en las cabezas de quienes pueden ver algo malo en todo ésto, deberían ir al sicólogo urgentemente.
(Ya ves Almudena, poca vida íbamos a tener nosotras en Live Spaces!)
Actualizo (madrugada 3/4): Acabo de leer en el blog de MMadrigal que sus protestas han valido la pena, la gente de Live Spaces España ha remirado el tema y acaban de abrir de nuevo El ojo de gualix, tal y como estaba antes del baneo. Enhorabuena a ellos y a todos los usuarios de Spaces España, han sido esuchados, no es ninguna poca cosa!