Recuerdo en tiempos de mi infancia en la casa de mis abuelos, la alegría que iluminaba sus rostros cuando llegaba el cartero, era todo un acontecimiento familiar.
Mis abus, alicantinos en Uruguay, lo vivían como el único acercamiento y contacto posible a lo cotidiano de sus afectos españoles. Había teléfono, pero era caro y había que controlarse, y en la emoción de las voces, siempre quedaban cosas importantes por decir.
Entonces, cuando llegaban los sobres “por avión”, no había más apuros que las ganas, y se iniciaba una ceremonia ritual alrededor de la mesa: se abría con mucho cuidado el sobre, por si se rompía el papel finito y sin renglones (se pagaba según pesara); luego mi abuela leía en voz alta lo que le contaba su hermana sobre toda la familia y amigos, y siempre se terminaba, inevitablemente, con alguna lagrimita, que alguna vez fue de dolor, pero por suerte y por lo general, era de alegría y cercanía.
Desde que vivo por tierras ibéricas, en muchas ocasiones he sabido comprender a mis abuelos y a todos los emigrantes de otras épocas, identificándome con esos corazones y sentires compartidos por la distancia geográfica, y agradeciendo que en estos tiempos exista internet y teléfonos baratos (y pasajes de avión más accesibles, según el mes).
Pero con tanta tecnología, todavía, de vez en cuando, con mi familia y amigos nos enviamos cartas de papel por correo normal, el de toda la vida.
Porque sentimos que las letras escritas y borroneadas por el boli, el olor casi primitivo del folio, y esa textura que acariciamos o besamos ante de cerrar el sobre, es lo más parecido al abrazo.
Imagen de Australian post - Vista en Numero venti

March 16th, 2007 at 3:15 pm
Estuve viviendo 8 años en León y cuando por fin pude volver a Barcelona me traje montones de direccíones de amig@s… Me pasaba horas escribiendo y era una auténtica gozada llegar a casa y ver que entre los montones de cartas del banco y demás estaban aquellos sobres para mi con respuestas de ellos que me acercaban de nuevo trocitos de mis amigos…
Pero la gente es vaaaaaga!! Y poco a poco las respuestas ensobradas fueron disminuyendo… hasta que internet y los e-mails las eliminaron. No me quejo, recibo más de la gente que tengo lejos. Pero no es exactamente lo mismo.
Ahora ya sólo quedan las postales… pero bueno, algo es algo, no?
Un besazo!
March 16th, 2007 at 3:40 pm
Las cartas llegadas por correo ordinario siempre hacen ilusión; Mi mejor amiga se fue a Cádiz a estudiar en al universidad y, aunque hablamos por teléfono y por msn,y nos enviamos e-mails, nos comprometimos (y prometimos) qe seguiríamos enviándonos cartas, y así lo hemos hecho….Por cierto, me debe carta XD
March 16th, 2007 at 4:56 pm
Qué gran post Bibiana. Cuánta razón tienes. No hay nada comparable al tacto de las cartas de papel. La emoción de la espera, la lectura… Sí. Es lo más parecido a un abrazo…
¡Saludos!
March 17th, 2007 at 4:41 am
Sí Sònia, somos muy pero que muy vagos, y no se puede comparar la inmediatez de los mails o los chatsss!! Puffff, ahora me acuerdo las primeras veces que chateaba con mis primos de acá (yo allá), y también parecía el ritual de mi abuela, salvo que todos alrededor del ordenadorrrr!! (Y las caras de la abu y de los papás maravillados con que escribiéramos en simuláneo)
Jaurne, yo creo que a diferencia de hace no tantos años, cuando ahora escribimos cartas en papel, es para mantener ese contacto casi de piel, por conservar las emociones.
Porque para contar lo que te pasa en el día, nada mejor que acudir a internet, porque el papel cuenta con retroactividad.
;-) Venga, que le toca a tu amiga!!
Gracias Javi, sin el romanticismo de otros tiempos, las sensaciones son muy pero que muy bellas!! (quizás a más distancia física, más necesarias también)
Besos a los tres!!!
March 18th, 2007 at 11:51 pm
Hace años que no escribo una carta, y lógicamente nadie me escribe a mí… perdón dije nadie, todos los días recibo un montón de ellas, concrétamente las facturas de todo tipo que me pagan los bancos.
Cuando hice la mili escribía un promedio de dos cartas diarías y recibía otras tantas. Precioso post y recuerdos entrañables que acuden a mi memoria.
Un abrazo
March 19th, 2007 at 10:57 am
Recibimos demasiadas cartas que aunque sean personales, sólo hablan de pagos y dineros.
UnJubilado, ¿escribías dos por día? Qué bueno, yo creo que era una época de un romanticismo precioso!! Seguro habían cartas familiares y algunas a la novia
!
Gracias, otro abrazo para vos!
March 21st, 2007 at 3:00 am
Yo también tengo un rincón en mi corazoncito para el aroma a papel envejecido, la tinta, los fallos de una imprenta vieja que falla en el punto de la jota, los titubeos en la letra de una carta escrita a pluma cuando tiene que expresar algo que le cuesta, y como la letra se lanza y agolpa cuando ha encontrado como contarlo.
Pero, sin embargo, a pesar de todo, no obstante…bendita informática, que nos permite intercambiar ideas sin importar tiempo y lejanía.
Desaparece el papel (por fortuna para los bosques), pero no las cartas ni los libros.
March 21st, 2007 at 6:22 am
Qué vida le has dado a tu primer párrafo, qué lindo,
es como que las cartas tienen vida propia!
Sí Mendiño, yo adoro los avances tecnológicos, los necesito, aunque como comentamos más arriba, acercan y comunican, pero no abrazan!
Con lo de los bosques me recordaste a Les Luthiers con “Para ser felices” .
Sale otro abrazo!!
April 10th, 2008 at 8:46 am
Magellan 760 gps….
Magellan gps downloads. Magellan gps….