“orgasmo orgasmo,
gracias por estar dentro de mi piel y no en mi alcancía,
si no, no podría ahorrar, me fundiría,
gracias orgasmo por dejarme en paz”

Martín Buscaglia (El Evangelio según mi jardinero)

 
 
Leo hoy en Página12 un muy interesante artículo de psicología y sexualidad, de Jonathan Margolis, titulado “Habrá orgasmos para todos”, fragmentos de “Historia íntima del orgasmo”.

Me pareció que nunca está de más, que nunca se sabe suficiente de sexo, así que he querido compartir algunos datos con ustedes:

Para reducir la tensión, mejor masturbarse que fornicar:
“Mientras que el intercambio sexual masculino provoca un aumento de testosterona, comúnmente asociada con la firmeza y la violencia, la masturbación no altera los niveles de esta importante sustancia. Incluso puede reducir la tensión y el sentimiento de frustración tan común entre los adolescentes.”

Para una sexualidad exultante, la combinación ganadora de edades es 40-19:
“Uno de los factores que provoca confusión es la edad a la que ambos sexos alcanzan el pico más alto de deseo y capacidad: a los diecinueve años los hombres y a los cuarenta las mujeres.”

El placer de la mujer, se siente en una zona más amplia:
“La mayor diferencia es que las sensaciones orgásmicas masculinas se localizan sólo en el pene y en los testículos, mientras que las mujeres disfrutan del placer en toda la zona pélvica. Desde el punto de vista anatómico, el orgasmo femenino abarca un área mayor que el masculino. Esta es la razón por la que las mujeres tienen la capacidad de alcanzar el clímax en forma repetida sin agotarse.”
El sexo anal entre hombres ha sido muy bien visto en otras culturas:
“…en comunidades como los chuckchee de Siberia, los aleuts y konyages de Alaska, los creek y omaha de los Estados Unidos y los bangala del Congo, esta práctica era legitimada a través del matrimonio religioso entre un hombre y un travestido.”

Leer todo el artículo aquí.
 
 
Y escuchen por favor, “El consultorio de la Dra. Miralles” de Radialistas apasionadas y apasionados: