Dos cositas que ya todos sabemos, pero que quiero decir de todas formas, para empezar la semana con cierta satisfacción (no pasa todos los días).

Se muere Pinochet (al fin): quiero destacar las declaraciones de su hijo Marco Antonio: “Su estado es bastante grave… Estamos en manos de Dios y de los doctores”.
Y también resaltar el papel servil y asqueroso de la Iglesia, que a uno de los asesinos más macabros del siglo (además de haberlo apoyado en su larga dictadura), le dan la extremaunción, para perdonarle todos sus pecados, no sea cosa que vaya al ‘infierno’ (donde debiera estar eternamente, si existiese).
Chávez gana las elecciones en Venezuela: no debe estar haciendo tan mal las cosas, pues luego de un record de asistencia a las urnas, se ha llevado el 61.35% de los votos (escrutados hasta el momento), frente al 38.39% de su rival Manuel Rosales. América latina ‘carga’ (como dice mi abuela) hacia la izquierda, buena cosa.