El lunes pasado (6/11) entró en vigor la nueva normativa de la Unión Europea respecto a la seguridad en los aviones, donde aparecen las nuevas y polémicas restricciones, para los líquidos que llevemos en el equipaje de manos.

AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea) puso un teléfono: 902 404 704, para aclarar dudas a los usuarios.
Como tengo muchas interrogantes en cuanto a esta norma, voy y llamo a ese número. Me atiende un señor muy amable (todo hay que decirlo), que en resumen me explica que: puedo transportar todos los ‘frasquitos’ que contengan como máximo 100 mililitros de líquido, y que todos juntos, quepan en una bolsa de plástico de 20 x 20 centímetros.

Los perfumes normales (que tienen más de 100 ml), las cremas y los bombones rellenos, tendremos que comprarlos en el aeropuerto, que pa eso están ellos, para entregarte todo precintado, seguro y cerradito (y de paso, se hacen unas ventas extras)!

A mí, la medida, además de ridícula (genera aún más paranoia al viajero), me parece excesiva. Y seguramente traerá mucha ‘cola’.

Pero más sorprendente ha sido encontrarme hoy con la noticia de la aceptación de las ensaimadas rellenas y de la sobrasada mallorquinas. ¡Sorprendente y gracioso!

Resulta que los comerciantes de Mallorca (que vieron mermar sus ventas) habían realizado muchas protestas en estos días, por la prohibición de transportar este preciado souvenir. Así es que Aena y la Guardia Civil, excluyeron a las ensaimadas con su relleno, de la lista de alimentos “no sólidos”.

¿Está bien que esta gente determine así nomás, qué alimentos son de un tipo u otro? Supongo que la normativa dejará esos huecos tremendos, que dejan la decisión de prohibir o no ciertos productos a Aena y la Guardia Civil. Pero, estos últimos, ¿cuál es el criterio que están manejando?
Yo creo que se les viene un problema bien gordo, porque cada zona intentará que no le veten su producto típico.
Así que, a saber: Gallegos, ¡¡pelead por la rica Empanada Gallega!!