Se está realizando hasta el 18 de agosto en Toronto, Canadá, la XVI Conferencia Internacional del Sida.

Lo que parece haber tenido más repercusión en los medios, es la crítica a gobernantes y líderes por parte de los señores Gates (Melinda y Bill) en cuanto a la oposición del uso de los condones como forma de frenar el avance del Sida (incluido el Vaticano, aunque no se refieran explícitamente a él).

Melinda Gates dijo:

“En algunos países que viven una extendida epidemia de sida, sus líderes han declarado la distribución de condones inmoral, ineficaz o ambos…”


“Retener condones no significa que menos gente practique sexo. Significa que menos personas tienen sexo seguro y más personas mueren…”

Pero lo que me ha resultado más interesante de lo que he leído en cuanto a esta Conferencia, son los estudios que se están realizando en África por parte de la ONG IPM (Grupo de colaboración Internacional para los Microbicidas).


Se está investigando sobre sustancias que a forma de gel vaginal puedan impedir el contagio del VIH, para que la mujer pueda cuidarse por ella misma, independientemente del uso del condón (que no depende de ella).

25.000 mujeres africanas ya participan en este ensayo, según las palabras de la presidenta de la organización Zeda Rosenberg.

“Los primeros productos tendrán una eficacia del 50%, pero lo importante es que habrá una nueva posibilidad de prevenir la transmisión…”

“…Estas sustancias podrían proteger las células de la mucosa vaginal de la infección por el VIH, o cambiar sus características bioquímicas, como la acidez, para que el virus no sobreviva”

Por otra parte, el enviado especial de la ONU (para el Sida en África), Stephen Lewis, cuenta que de los 35 millones de contagiados del continente, más de la mitad son mujeres, por lo que los microbicidas son “la gran esperanza ahora para frenar el sida en África”.