Nunca me han gustado las religiones, ninguna, pero no voy a hablar sobre Fé ni Teología, no tengo conocimiento alguno, mas sí creo tener un mínimo de sentido común.

Leo en Montevideo.com y en La Nación que el Vaticano en el día de ayer (6 de junio de 2006) emitió un documento, de 60 páginas nada menos, opinando sobre temas que tanto conocen (?!): “Familia y procreación humana”.
Arremetió nuevamente y cansinamente contra homosexuales, anticonceptivos, feminismo, aborto y las investigaciones con embriones humanos.
Tacha de insólitas las parejas formadas por homosexuales, y dice que la legalización de estas uniones “desestabilizan el matrimonio y la familia” y mucho peor es el deseo de adoptar hijos en este tipo de relaciones: “Es el eclipse de Dios la causa de la profunda crisis actual de la verdad y de las tendencias que inspiran leyes para reconocer a parejas insólitas (…), formadas por homosexuales que reivindican los mismos derechos de un marido y una esposa.”
Lo de opinar sobre feminismo llama la atención, porque lo culpa de reforzar una visión “individualista del hombre y la mujer” (cosa que no hace ni hizo nunca el machismo claro).
Sobre las investigaciones con embriones humanos dice el documento:”…si el hombre se arroga el poder fabricar al hombre, entonces, se arroga también el poder destruirlo” (ésto último ya lo sabíamos no?)
Ahora lo que me parece más fuerte es esa obstinación con el tema de la no utilización de ningún tipo de anticonceptivos, en un mundo con, según Onusida, aproximadamente 40 millones de personas con el VIH en el mundo a finales de 2005.
Yo creo que son consejos más que asesinos y hacen que verdaderamente me pregunte sobre Quién será la Bestia?